Aquellos que me conocéis mejor sabéis que soy una persona bastante cariñosa. En general, siempre he preferido un buen abrazo a un apretón de manos, porque éste resulta mucho más reconfortante; además, aquellos que se han acostumbrado a mi saludo, al verme abren los brazos, esperando su diaria dosis abracil.
A través de una amiga, me ha llegado un vídeo en el cual un hombre camina por la calle enarbolando un cartel en el que puede leerse: “FREE HUGS”, dedicándose a dar abrazos a todo aquél que se lo pide.
El vídeo, que ha conseguido arrancarme más de una sonrisa, me ha hecho pensar en lo necesitada que está la gente de un poco de cariño. A medida que crecen las ciudades, éstas se vuelven más impersonales y acabamos por cerrarnos en nosotros mismos: un mendigo, una anciana cruzando peligrosamente la calle, acaban por volverse parte del paisaje urbano. De hecho, si nos acercásemos a la anciana para ayudarle a cruzar, nos miraría recelosa y rechazaría nuestra ayuda temiendo ser víctima de un atraco. Y eso me resulta muy triste.
Volviendo a casa, hoy me he cruzado a una chica con los ojos llorosos. Por algún motivo la he seguido con la mirada un rato, dudando en acercarme a consolarla, o no. Parecía necesitar que alguien se interesara por ella, una sonrisa, una palabra amable, nada más. Sin embargo, me he decantado por la opción lógica: he mirado al frente y la he dejado pasar. Si me hubiese acercado a ella, lo más probable es que se hubiese asustado, sintiéndose amenazada; con todo, una parte de mí me dice que no debería haberle negado ese abrazo.
Como ir abrazando a la gente por la calle puede acabar trayéndonos problemas, os invito a hacer algo más fácil: abrazad a vuestros amigos. Abrazadles sin motivo aparente, simplemente porque les queréis. Ya veréis como, igual que pasa con las patatas fritas, una vez que empiezas, ya no puedes parar.
Porque aunque os parezca un poco tonto, si todos empezamos a abrazar a nuestros amigos, y nuestros amigos hacen lo mismo con sus amigos, tal vez un día ya no haya chicas llorando por la calle.
Un abrazo a todos. Feliz puente.