martes, marzo 27, 2007

Des-horientado

Llegan, como siempre, sin hacer ruido. Sólo una pequeña nota en el periódico informándonos de que “hoy a las dos, serán las tres” nos advierte de su vuelta.

Hace un par de días los terroristas horarios atacaron de nuevo. Puntuales, como los hombres grises de Momo, nos robaron una hora con la promesa de devolvérnosla con la llegada del invierno, y antes de que pudiéramos protestar, había pasado la hora más corta del año.

Es curioso esto del tiempo. ¿Cómo es posible que podamos adelantar una hora a placer? ¿Qué pasa con aquello que debía haber ocurrido a las dos y media? ¿Dónde guardan esa hora que más tarde nos devuelven? ¿Qué pasa con el trocito de vida que nos roban?

Dicen los expertos que adelantar una hora -para luego atrasarla- nos sirve cada año para ahorrar energía, para contaminar un poco menos. La realidad es que, cuando, con la excusa de ese ínfimo ahorro energético nos roban una hora, nuestro ritmo vital queda trastocado.

Cada vez que cambia la hora, paso una semana durmiendo poco y mal, comiendo peor; me cuesta pensar, estudiar, estoy cansado todo el día… así que me pregunto si de verdad merece la pena cambiar la hora, si el ahorro es tan grande como para compensar el desbarajuste que sufren nuestros cuerpos.

Mientras me adapto al nuevo horario buscaré, des-horientado, el lugar donde guardan mis horas. Pienso recuperarlas.

5 comentarios:

Álvaro dijo...

A mi no me disgusta lo del cambio de hora, es más, me gusta.
Me gusta que sean las 8 de la tarde y aun haya luz, me da más vida. No me gustaba que se hiciera de noche tan pronto.
Y hablando de noches.. esta noche vamos a Buenafuente, va a ser LEGENDARIO!

Unknown dijo...

a mi tambien me gusta el cambio de hora. Es el momento de la novedad...ver que estas acostumbrado a que anochezca a una hora (porque el amanecer, por supuesto que si no es de fiesta, ni lo vemos) y de repente sea una hora mas tarde o pronto.
Y a mi no me trastoca nada, mi cuerpo es como si lo supiera, me entra el hambre a la misma hora, el sueño tambien (es decir siempre).
Por un mundo lleno de cambios de hora!
Un abrazo

fofufou dijo...

Hello Javi!

My apologies, I noticed today that you asked me a question way back in November that I never answered.

"I've got one question for you:
- What did you study? I mean, what were your credentials when getting a job in education?"

The answer is long and boring. At university I studied History, then after that I took some teaching courses so that I could teach English language. It was then that I went abroad to work for a while.

Sadly, I now work in an office in England. It's terrible.

Javi dijo...

Recién llegado de Buenafuente (y con una "slap bet" recién perdida a mis espaldas), os contesto:

A Álvaro decirle que aunque es verdad que es agradable salir de la facultad y que haya luz (aunque el lunes, cuando salí a las 22,15 no había nada), el cambio horario me trastorna por completo.

A Pablo... ¿de verdad es tanta novedad que el atardecer sea a una hora distinta?

Envidio vuestra rápida adaptación al nuevo horario...

¡Gracias por comentar!
Un abrazo,
Javi

GABI dijo...

Hola!
Estoy de acuerdo con que este horario es mejor (lo único malo fue levantarse más temprano el lunes). Es un gustazo salir de trabajar (yo salgo a las 8 de la tarde) y que sea aún de día. Te entran ganas de irte a tomarte algo con los amigos y terminar de disfrutar del día.
Besos a todos!

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